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posturas sexys

5 posturas para explorar el sexo salvaje

En cuanto al sexo se refiere tenemos momentos para todo tipo de relaciones. A veces nos apetece algo tranquilo, dulce y romántico y cuando ya nos hemos cansando de todo eso queremos algo sucio y salvaje que nos excite hasta niveles que desconocíamos por completo.
¿Estás cansado de tu vida sexual? ¿Te apetece descubrir nuevas sensaciones? Es hora de despertar a los animales que llevamos dentro y de disfrutar del sexo de la manera más salvaje. Estas son las 5 posturas para explorar el sexo como un animal.
1. Talones sobre la cabeza
Ata las piernas de tu pareja al cabezal de la cama o a sus muñecas. Lo importante para fomentar el deseo de tu pareja es hacerle saber que tienes el control. Dile que ahora vuelves para que pueda excitarse más todavía. Cuando vuelvas puedes hacerle sufrir un poco más tentándolo con tus labios por todo su cuerpo o darle placer con las manos, la boca o pasar a la penetración.
2. Estrella de mar
Esta es una de las posiciones más salvajes y populares. Consiste en atar los brazos y las piernas de tu pareja a cada una de las esquinas de la cama, lo importante es que no se pueda mover y que sepa que está a tu entera disposición. Esto le excitará increíblemente. Puedes colocarle mirando hacia arriba para que pueda ver todo lo que haces o boca abajo para estimular mejor el punto G. Prueba a incluir un vibrador a esta aventura, será todavía más excitante.
3. Cacheo sin ropa
Para salir de la rutina del misionero lo mejor es probar con algún jueguecito. Podéis jugar al cacheo sexy. En este caso tu pareja es sospechosa de algo por lo que será necesario que busques ese objeto misterioso por toda su ropa. Le ordenas que se quite toda la ropa, después le atas las manos a la espalda y le vendas los ojos. Ahora puedes usar tus manos y la boca para buscar por cada rincón de su cuerpo.
4. El asiento del placer
Esta postura consiste en atar a tu pareja a una silla. Átale como si le tuvieses secuestrado pero utiliza un striptease para torturarle y calentarle al mismo tiempo. Lo importante de esta postura es excitarle y mantenerle en vilo todo lo que puedas. Después puedes liberarle o hacerlo mientras sigue sentado. Tú eliges.
5. El salto de la rana
Para llevar a cabo esta posición tienes que hacer que tu pareja se arrodille, sacando el trasero en pompa, colocando los hombros sobre el colchón, estirando los brazos hacia atrás y por mitad de sus piernas. Estira sus tobillos hacia fuera y átale las muñecas. Aprovéchate de su posición de vulnerabilidad para hacerle disfrutar y estimular sus partes.